Continuará...
Claudio, el que no claudica
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Claudio, el que no claudica
En una época en que la poesía me fluía a flor de piel, supe "hacerle algunos versos" al amor de mi vida y terminé dedicándole un cuento, inspirándome en la historia del aviador francés Antoine de Saint - Exupéry cuando trabajaba para el correo postal argentino y conoció a la señorita que sería su musa inspiradora al tiempo de escribir "El principito" (Le Petit Prince)...
"En el jardín de una reina madre había germinado un jazmín que supe conocer cuando apenas era un capullo y esperaba florecer a la sombra de un humilde gorrión que le hiciera compañía...
Para el jazmín, su gorrión parecía un hermoso colibrí de bellos colores que buscaba beber de su elixir...
Pero el gorrión no se daba cuenta, o no se quería dar por enterado, de lo mucho que lo pretendían, porque la flor lo amaba con todo su ser, sin embargo, como él no estaba seguro de sus sentimientos y no quería hacerle daño, se engañaba a sí mismo diciéndose que ése sentimiento sería pasajero.
El jazmín o la flor, entre nosotros para entendernos mejor, la llamaremos "La Bella", se había enamorado del cantar de ésta avecilla, aunque para él su voz sonara áspera y poco melodiosa porque le hubiera gustado cantar como un ruiseñor...
La Bella recordaba que el malvón, que era el más viejo de todos los integrantes del jardín y resultaba ser como un patriarca de las flores, le había comentado: "¡Qué linda voz tiene ese muchacho"... y ella había guardado dichas palabras en su corazón.
No obstante el gorrión, aunque no se daba por aludido, revoloteaba el jardín, volviendo a la fuente para refrescarse. Él también se había hecho algunas ilusiones pero como sabía que el corazón puede ser traicionero se quería convencer de que aquel idilio no era posible pues pertenecían a mundos diferentes.
Mientras tanto la Rosa, que habitaba el mismo jardín que la pequeña, como tenía más experiencia en cuestiones del corazón, trataba de consolarla diciéndole que ya se le pasaría, pero sin resultado.
Ella se sentía herida y por despecho se deshizo de unas plumas que guardaba de recuerdo. Así son las mujeres, aún las más pequeñas, que suelen guardar cositas a las que les dan mucho valor. Pero cuando se enojan... En fin, así son ellas, hermosas y tiernas pero complicadas.
Sin embargo el amor siempre fue más fuerte y permanente que su enojo, y a pesar de los recios vientos huracanados, tiempos tormentosos y avatares de la vida, ella siguió esperando porque creía en el amor...
Con el paso del tiempo sus pétalos se fueron abriendo, dejando brotar su aroma; mientras sus lágrimas, disimuladas como gotas de rocío, permitían que fuera creciendo hasta alcanzar su máximo esplendor.
El gorrión atraído por su perfume regresó al jardín del que nunca tendría que haber partido, sabiendo en su interior que podía estar tranquilo, aunque arrepentido, porque era como si nunca se hubiera ido.
En tanto, el jazmín había cambiado su aspecto y ya no era un tímido capullo que asomaba entre las flores de su paraíso, pero aunque había crecido, guardaba la misma frescura de entonces...
Así que regresando donde su amiga, revoloteó a su alrededor, la miró con ternura y le preguntó si quería compartir para siempre su nido y celebrando el acontecimiento la alimentó con su pico.
El amor imposible se había hecho realidad, porque aunque ella por naturaleza no podía volar, sus manos como si fueran alas, surcaron el espacio para poder acariciarlo y expresarle su cariño y ternura, aunque en realidad era a través de sus manos que siempre le había manifestado su amor.
De ésta manera, ella podía apreciar la veracidad del proverbio que dice que "La expectativa pospuesta enferma el corazón, pero la cosa deseada es árbol de vida cuando sí viene." El amor y la esperanza habían sido su sostén pero ahora el sueño se había hecho realidad...
Entonces él, aunque había sido un pajarillo libre y bohemio estuvo dispuesto a compartir su autonomía de vuelo y... dejaron volar su imaginación para que ésta resultara ser el más bonito juguete del viento"...
Continuará...
Claudio, el que no claudica
Cuando vivía con mi familia en Santa Clara del Mal, cerca de Mar del Plata, fui convocado por un periódico cultural barrial, para realizar un historieta sobre un indígena de "Las Pampas".
En un pueblo relativamente chico, uno tiene la oportunidad de conocer a gente relacionada con la cultura local, y con la idea de encarar el proyecto de una manera diestra, porque dibujo con la derecha, pude acceder a la investigación de un historiador de la zona, Juan Carlos Azzanesi, quien había publicado el libro "Buenos Aires, entre pampas y ranqueles", donde me desayuné que, cómo en esa época no estaba de moda el turismo de playa, cómo se conoce hace relativamente poco tiempo, la única posibilidad de que un indígena llegara a la costa era persiguiendo en malón, a una manada de animales durante sus cacerías. De ésa manera, acorralaban a la presa a la que no le interesaba adentrarse en el mar.
Lo primero que intenté hacer, con la lectura, fue buscar información sobre usos y costumbres de los pueblos originarios de la zona, porque, aunque se tratara de una ficción humorística, teniendo en cuenta mi perfil como dibujante, me parecía importante apegarme lo más posible a la época en que transcurrieron los hechos, o sea al contexto histórico sin necesidad de guitarrear improvisando en la payada.
Por ése motivo, y porque por parte de la descendencia paterna, provengo de una línea de pueblos aborígenes diaguitas, del noroeste de mi país, encaré el proyecto de dibujar la historieta como algo más que un proyecto cultural, y una manera de reivindicar los derechos de los legítimos habitantes de tierra adentro.
Se podría decir que en última instancia, intentaba realizar una "historieta de protesta" contra el descubrimiento y explotación de los naturales de la tierra.
Y, si bien la historia la comencé a plasmar, como "cuadritos pintados" en un antiguo pergamino, el estilo del dibujo ha ido cambiando, porque como menciono a continuación... "SI LA HISTORIA LA ESCRIBEN LOS QUE GANAN, ESTA HISTORIETA DEBERÍA DIBUJARLA LOS QUE PERDIERON", motivo por el cual, he intentado que el dibujo del personaje principal, el indígena en cuestión, pareciera dibujado con un estilo precolombino, porque no me es para nada fácil encontrar mano de obra autóctona y telúrica que pueda dibujarla...
Además, en la búsqueda del perfil gráfico del personaje, me encontré con una frase que adopté como propia y suelo repetir como argumento a favor. "Copiar a un dibujante conocido es plagio, pero copiar a varios dibujantes es investigación". Por ésta razón, he estado investigando no sólo en los usos y costumbres de los habitantes primitivos, sino en el diseño del personaje para que pareciera realizado por el propio puño del aborigen.
Y, aprovechando un tema de León Gieco, pudiera decirse que "soy un Salieri del Negro Fontanarrosa, porque le robo imágenes a él".
Por tal motivo, el personaje principal del indígena rebelde y cuestionador, está inspirado en el Inodoro Pereyra y en su fiel compañero, un perro hablador.
Pero, lamentablemente, como mi talento siempre estuvo lento, la historieta quedó en el olvido, y se hizo humo, porque terminó hecha cenizas... aunque tal vez esté la posibilidad de rescatarla en formato digital y pueda publicarla en éste blog.
¿Continuará?...
Claudio, el que no claudica
Ésta semana estuve "re tomando" la lectura de un libro muy curioso e inspirador. Se intitula, "DESCORCHE SU CREATIVIDAD", donde su autor, Michael Gelb, nos presenta una forma deliciosa de aumentar la creatividad, despertando la genialidad para escribir poesía y fortaleciendo los lazos de amistad a través de la apreciación del vino.
El concepto de juntarse a tomar vino, viene de la antigua Grecia, en las que los grandes filósofos se reunían en simposios (cuya traducción del griego significa "beber juntos") para discutir sobre temas variados, escribir poesía, escuchar música y fortalecer los lazos sociales en torno al vino.
Uno pudiera pensar que, con una copa de vino en la mano, es muy fácil inspirarse; pero hay que tener presente que no basta con tener un vino "de cajita", que más que incentivarnos nos hace doler la cabeza, sino de un buen ejemplar, del que un tal Leonardo pudiera referirse como "el divino néctar de la uva"...
Tal vez, por éstas circunstancias, por cuestiones de salud física y de bolsillo, últimamente me esté absteniendo de beber de éste elixir, que aunque no sea considerado una "bebida espirituosa", como tal, puede "alegrar el corazón", según el Creador de éste zumo de las vides, siempre y cuando se tome con aprecio y mesura ...
Pero ésta particularidad, no quita, que pueda degustar del libro, aunque no tenga una copa de vino en la mano, porque, en mi caso, no lo necesito para inspirarme, ya que como dice el comediante inglés, John Cleese, en el documental "Wine for the confused"... "La esencia de la creatividad no radica en la posesión de un talento especial, sino mucho más en la habilidad de jugar"...
Continuará...
Claudio, el que no claudica
Continuará...
Claudio, el que no claudica
Continuando con la esencia de la última nota donde hacía referencia a un tema de la banda española "El sueño de Morfeo"; en ésta oportunidad me quiero enfocar en la considerada época dorada de la llamada "Movida Madrileña" en la que surgieron grupos musicales con una impronta interesante, pero lo que más me llama la atención, es la originalidad y la creatividad aplicada en la selección de los nombres de esos conjuntos, haciendo referencia a temas muy profundos, relacionados con la ciencia, la mitología, las artes y otros temas.
Cuando uno surfea por las olas de la web, se encuentra con el nombre de "Alaska y los Pegamoides", y para saber que significaba ese extraño nombre tuve que recurrir al buscador de google y descubrir que es un término relacionado con la química. Desconocía de su existencia y haciendo memoria, como con la materia no tenía química me la llevé a marzo...
Pero de los conjuntos que alguna vez había oído nombrar, o escuchado sus temas, vienen a mi mente "La oreja de Van Gogh", y siguiendo con la estela artística, "Platero y tú", que se inspira en la obra del poeta Juan Ramón Jiménez, libro que alguna vez empecé a leer pero que me aburrió demasiado y pasó a mejor vida...
Y basándose en las raíces de la mitología, contamos con "La Caja de Pandora", que se considera uno de los grupos revelación de su género, y como plasmé en la nota anterior, sigo escuchando a "El sueño de Morfeo" teniendo presente que, según el mito, Morfeo era hijo de la personificación del sueño, y según dicen "se puede caer en sus brazos para conciliar el sueño", pero en mi caso, aunque sufra de insomnio, me niego a caer en sus brazos, porque sólo creo en el Dios verdadero y porque solo me gusta dormir en los brazos de mi señora...
Continuará...
Claudio, el que no claudica
Finalmente, después de hacer mucho camino al andar, gastando neuronas y bits, pude darle forma a la historieta con la ayuda de mi copiloto N...